|
|
|
|
La hiperplasia prostática benigna y su tratamiento con TUNA
|
|
(Dr. med. Erik Schulten)
|
Qué es la hiperplasia prostática benigna y qué síntomas produce:
La HPB, o hiperplasia prostática benigna (sinónimos: adenoma prostático o prostatismo),
es un aumento de tamaño no canceroso de la próstata que reduce el flujo de orina desde
la vejiga. La HPB afecta a un 70% de los varones de más de 70 años (1).
Algunos de los síntomas de la HPB son:
- Necesidad de orinar con mayor frecuencia, especialmente por la noche.
- Necesidad imperativa de orinar.
- Chorro débil de orina.
- Sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga.
- Necesidad de constreñir o presionar la vejiga al comenzar a orinar.
Cuando los síntomas de la HPB son molestos, causan alteración del sueño o vergüenza
y por lo tanto reducen la calidad de vida de la persona afectada, es recomendable
consultar al urólogo. Mediante una serie de pruebas sencillas, como análisis de sangre y orina,
exploración física de la próstata y ecografía, el urólogo puede determinar con facilidad si el
paciente padece HPB.
Qué opciones de tratamiento existen:
El tratamiento de la HPB suele iniciarse con medicación pero solamente algunos pacientes tienen una respuesta
completamente satisfactoria y duradera. Otros pacientes no pueden seguir la medicación debido a efectos
secundarios como mareos, fatiga, falta de líbido o impotencia. En los casos en que la medicación no lleva al
resultado deseado y las molestias reducen la calidad de vida de modo considerable se suele recomendar una
intervención quirúrgica (resección transuretral de próstata cuando el volumen prostático no excede los 60-100ml)
o una intervención minimamente invasiva de la próstata como la terapia TUNA (Transurethral Needle Ablation o
ablación transuretral con aguja) entre otras. La resección transuretral de la prostata (RTU) tiene indudablemente
una alta eficacia en la resolución de la obstrucción prostática y es por eso que ha sido hasta hoy en día una de
las intervenciones quirúrgicas mas frecuentes a nivel mundial. Sin embargo, tiene importantes desventajas como los
típicos efectos secundarios y complicaciones, que según datos procedentes de un estudio clínico prospectivo realizado
en 121 pacientes (5) son: cateterización para varios días: 100% de los pacientes; hematuria: 100%; dolor/molestias:
22,9%; infección urinaria: 12,7%; disuria: 4,2%; eyaculación retrógrada: 38,2%; disfunción erectil: 12,7%;
incontinencia: 3,6%, estenosis uretral: 7,3%; transfusión de sangre: 3,9%). Otras desventajas son la necesidad
de una estancia hospitalaria que dura generalmente de 5 a 7 días y la necesidad de anestesia general.
Por estos motivos, a nivel mundial pero especialmente en Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Alemania,
se han venido desarrollando desde los años 80 diversas intervenciones minimamente invasivas alternativas
a la resección de próstata como la terapia TUNA (transurethral needle ablation), las terapias con Laser
(TULIP,VLAP y ILC con Neodym-YAG Laser, HoLRP con Holmium-Laser y terapia con Laser-Niágara), termoterapia
transrectal y transuretral (TUMT), dilatación uretral con sistemas inflables, implantación de prótesis intraprostáticas, electrovaporización de la próstata simple o con sistema Rotoresect,
ultrasonido de alta frecuencia focusado (HIFU) con el fin de poder ofrecer terapias con menos efectos secundarios
pero con una eficacia similar. No obstante, muchos de estos tratamientos fueron prácticamente abandonados ya que
sólo algunos probaron una eficacia lo suficientemente alta y duradera como para permanecer en el mercado y sobrepasar
las fronteras nacionales. Con el sistema TUNA, desde principios de los años 90 hasta nuestros días han sido intervenidos
más de 33.000 pacientes (15.000 de ellos en Estados Unidos) por lo cual se dispone de los datos suficientes para constatar
que es una terapia de la HPB muy segura y altamente eficaz cuando se limita su aplicación a un espectro bien definido de
pacientes. La innovación del sistema TUNA (dotado de varios nuevos mecanismos de seguridad) esta siendo introducida en España
en el 2003.

Qué es la terapia TUNA y cómo funciona:
En comparación con la resección de próstata (RTU) para la que se requiere anestesia general, la terapia TUNA generalmente se realiza con anestesia local. Previamente el paciente recibe un sedante suave por vía oral, después se le administra un anestético local en la región prostática a través de una fina sonda insertada en la uretra. A continuación, el urólogo introduce el dispositivo TUNA, que emite energía de radiofrecuencia a bajo nivel directamente a la próstata. Esta energía reduce y destruye el tejido prostático. De esta manera, alivia la constricción sobre la uretra y mejora los síntomas de la HPB. La intervención dura entre 20 y 30 minutos dependiendo del volumen de la próstata; incluyendo la preparación del paciente la intervención tiene una duracion entre una hora y una hora y media aproximadamente. Una vez terminada la intervención se dan líquidos para beber al paciente y se le pide que permanezca bajo supervisión hasta que orine. La terapia TUNA se suele realizar en una consulta o en el marco hospitalario ambulante. El sondaje es necesario en algunos casos (6-15% de los pacientes)(2), generalmente durante uno o dos días. La gran mayoría de los pacientes puede irse a casa el mismo día y reanudar sus actividades habituales poco después de la intervención, aunque algunos pacientes pueden requerir uno o dos días para recuperarse. En general el paciente nota una mejoría de los síntomas en el plazo de dos a seis semanas después de la intervención y los síntomas pueden continuar mejorando en los tres primeros meses (3). Aunque los valores absolutos de parametros como fuerza del chorro de orina mejoran significativamente más después de la RTU que con TUNA, la calidad de vida de los pacientes mejora de modo similar (5). En comparación con la RTU, la terapia TUNA tiene pocos riesgos: impotencia y eyaculación retrógrada se dieron en menos de 2% de los pacientes, no hubo casos de incontinencia (4). Otras complicaciones y efectos secundarios típicos para la RTU como hemorragia, infección y estenosis uretral son también mucho menos frecuentes (4) (Complicaciones y efectos secundarios típicos de la RTU vease arriba).

Cuándo es especialmente indicada la terapia TUNA:
Para obtener unos buenos resultados con la terapia TUNA su aplicación se debe restringir a pacientes con un volumen prostático de 20 a 50ml. A parte de eso, el proveedor reduce la aplicación a pacientes mayores de 50 años. En general se puede recomendar la terapia TUNA a pacientes con HPB que no hayan experimentado resultados satisfactorios con la medicación específica, quieran mantener una eyaculación normal (por ejemplo por motivos de fertilidad), quieran correr el mínimo riesgo posible de impotencia y no puedan (por mal estado de salud) o quieran enfrentar la hospitalización, anestesia general y las posibles complicaciones vinculadas con la resección de próstata (RTU).

|
(1) F.Besós, et al. Manual de Urología, 1996 Masson, S.A.
(2) Medtronic Precision System User Guide
(3) Naslund. Transurethral Needle ablation of the Prostate, Urology 1997; 50: 167-172
(4) Roehrborn, Issa, Bruskewitz, et al. Transurethral Needle ablation for BPH: 12-Month Results of a Prospective Multicenter US Study, Urology 1998; 51:415-421
(5) Bruskewitz, et al. (1998), A prospective randomized 1-year clinical trial comparing transurethral needle ablation to transurethral resection of the prostate for the treatment of symptomatic benign prostatic hyperplasia. J Urol 159:1588-1594
|
El Dr. Erik Schulten es médico especialista en Urología. Para cualquier consulta o pregunta acerca de la terapia TUNA se le puede contactar en:
Hospital High Care Marbella, Urb. Las Mimosas, 29660 Nueva Andalucía (Marbella),
Tel.: 902407000 y 699175981
y
Consulta de Urología, Edif. King Edward, Oficina 310, 29600 Marbella, Tel: 952-827205 y 699175981

|
|